El mejor packaging y las mejores etiquetas no son cuestión de suerte!

 

Historia de las etiquetas de vino

Historia de las etiquetas de vino

Las etiquetas de vino como documento histórico

El vino ha sido durante siglos un referente en todas las sociedades. Una leyenda persa atribuye el descubrimiento del vino a un joven deprimido que quería suicidarse, y que, al beber el residuo por la descomposición de las uvas en una mesa, en vez de envenenarse a sí mismo solo se emborrachó.

En la antigua Grecia el vino era considerado como un regalo de los dioses a los hombres, muchos de los cuales adoraban a Dioniso, el dios del vino. 

En el año 52- 53 AC el gran historiador Thucydides en Historia de la guerra del Peloponeso describe como los habitantes del mediterráneo salieron de la barbarie cuando empezaron a cultivar olivos y viñedos. Probablemente esta sea la primera referencia escrita del vino que tengamos.

Los restos más antiguos de vasijas o contenedores de vino se remontan al Neolítico, en una villa de las montañas Zagros en Irán llamada Hajji Firuz Tepe. Allí se encontraron seis vasijas, en las que, Patrick E. McGovern y un equipo de la Universidad de Pensilvania, usando espectrometría infrarroja, cromatografía líquida, y una prueba química húmeda, encontraron sal de calcio del ácido tartárico, utilizado para producir algo parecido al vino de forma natural. Recientes excavaciones en las montañas de Irán han sacado a la luz vasijas de cerámica del 3100 aC con restos de ácido tártaico, lo que permite asegurar con gran fiabilidad que contuvieron vino. 

Las primeras etiquetas de vino

En 1922 el arqueólogo Howard Carter descubrió la primera evidencia de etiquetas de vino, que data del año 1352 AC, en el enterramiento Rey Tut de Egipto, por la que sabemos que los antiguos egipcios fueron los primeros que etiquetan sus vinos detallando la vendimia, la región de cultivo, y enólogo. 

Sin embargo, sabemos gracias a historiador Heródoto que, con anterioridad, en el Imperio Persa hubo una gran cultura del vino. De hecho, según Heródoto el Imperio Aqueménida persa (550-330 AC), tenía una cultura de consumo de vino elaborado y registraban en las botellas datos como la procedencia del vino, origen del concepto de etiquetas de vino. 

En Europa, la vinificación fue principalmente el negocio de los monasterios, debido a la necesidad de vino en los sacramentos cristianos. La etiqueta del vino escrita a mano más antigua registrada fue de monje francés Pierre Perignon. Esta etiqueta de vino era de pergamino y estaba atado al cuello de una botella con un trozo de cuerda.

En el siglo XVIII el comercio del vino se disparó, especialmente en Francia, convirtiéndose Burdeos en el productor por excelencia de los vinos finos. A principios del siglo XVIII, las etiquetas de vino se diseñaban en una piedra en la que la tinta se aplicaba con un rodillo que luego se transfería al papel. 

Con la introducción de la litografía en 1798, las etiquetas de vino podían ser impresas en cantidades masivas, convirtiéndose en la herramienta de los enólogos para demostrar la calidad de sus vinos. La mayoría de los productores de vino elegían etiquetas de forma rectangular que les permitía espacio suficiente para añadir una mayor información sobre el vino.

Fue en Italia, donde a partir del siglo XIX, las etiquetas de vino comenzaron a asumir nuevas características. En los archivos de Santa Vittoria d' Alba se conserva una etiqueta de 1852 con la descripción "Francesco Cinzano Confettiere e Liquoriere Fornitore della Real Casa" siendo una etiqueta con más detalle que las etiquetas anteriores.

El crecimiento de la industria de la botella de vidrio, el aumento de la variedad de vinos y la necesidad de distribuirlos hicieron necesario etiquetar cada botella de vino. Las primeras etiquetas de vino de papel se hicieron en Alemania alrededor del siglo XIX y eran bastante genéricas impresas en rectángulos de papel blanco, escritas con letra gótica o Bodoni y mencionando solo el tipo de vino, aunque a veces, el viticultor podría incluir el nombre del vino y el año de cosecha

Con el paso de los años los productores fueron obteniendo cada vez más prestigio y mayor calidad en sus vinos y utilizaron sus etiquetas de vino para presumir, agregando menciones de honor, medallas y trofeos a sus etiquetas de vino.

El arte de las etiquetas de vino
Las etiquetas de los vinos italianos de los siglos XIX y XX muestran escenas de la vida cotidiana, con etiquetas que muestran escudos de armas, paisajes, retratos, o medallas de las familias individuales de vino.

Las primeras reglamentaciones sobre las etiquetas de los vinos coinciden con la introducción legal de las denominaciones de origen de diversos países, durante la primera mitad del siglo XX.

En 1970, la familia Vietti comenzó su colección permanente de etiquetas de vino con creaciones originales de artistas, recogidas en una exposición en MOMA de Nueva York en 1996. Las etiquetas de la exposición estaban formadas por litografías, grabados, serigrafías y linocuts.

Las etiquetas de vino se convirtieron en una verdadera obra de arte para la marca Mouton Rothschild, que encargó a grandes artistas como Andy Warhol, Picasso, Dalí, Braque, Kandinsky o Chagall el diseño de sus etiquetas.

En 1996 el enólogo francés M. Chapoutier comenzó a distribuir vino con Braille en las etiquetas - una tradición continua hasta nuestros días.

Hoy en día el diseño de las etiquetas de vino sigue siendo un arte y un reclamo para atraer a los clientes. 

 

Etiqueta de vino diseñada por Andy Warhol, para Mouton Rothschild en 1975

fuente http://www.chateau-mouton-rothschild.com/